lunes 23 de junio de 2008
Las ofrendas dañadas

Maldito el que engaña, el que teniendo machos en su rebaño, promete y sacrifica a JHVH lo dañado! ( Mal 1:12 )
Ayer visite la oficina pastoral, y observe, mientras contaban la ofrenda, como la secretaria hacia pedacitos un billete dañado que echaron al cesto; sin duda, era el billete "huerfanito", el que nadie quizo, yo creo que ni el del transporte público so pretexto de no traer cambio, a lo mejor, el billete falso que alguien recibio por error y pues "ni modo de quedarse uno con el daño!".
Independientemente del hecho, hoy mi biblia se abrio en este versiculo y llamo mi atencion una frase en el versiculo anterior del contexto:
"Habeis dicho ademas, !Oh, que fastidio es esto! y me menospreciaste, dice JHVH de los ejectitos;" v 13
Me puse a pensar que , realmente el problema no era la ofrenda en si misma, sino la actitud.
Resalta una frase como oro molido: "me menospreciaste!"
Menospreciar, no algo fuerte como lo es es odiar, simplemente es algo tan pasivo como "dar a algo menor valor de lo que tiene".
Muchas veces menospreciamos muchas cosas: como es en este caso, a Dios o a sus bendiciones; pero tambien menospreciamos a las personas que nos aman, a nuestros empleados, a nuestros vecinos, a nuestros hermanos de la Iglesia ( les suena conocida la frase de !ay, pobre hermanito ( subrayo lo del "ito" )) , a nuestros hijos ( es el mas tonto o el mas pequeño de sus hermanitos, tenle mas paciencia ), nuestro trabajo o negocio, etc, etc , etc.
Incluso nos menospreciamos o subestimamos a nosotros mismos o al "don que hay en ti(nosotros)" como dice pablo, so pretexto de falsa humildad !
Cuando hacemos algo sin poner todo de nuestra parte, a fin de que "es pa'la iglesia!"
Cuando estamos viendo el reloj durante el culto, porque "se nos hace tarde para ver el partido del futball ".
Cuando escatimamos cuando hay que ofrendar dinero o tiempo
Cuando no nos esforozamos para lograr ser reconocidos como los mejores en una area determinada, como personas confiables a imagen y semejanza de Cristo
En general, el darle menos valor a las cosas esta bien sembrado en nuestra cultura y en nuestra mentalidad. Estamos acostumbrados al "regateo", a fin de obtener un mejor precio, en vez de estar acostumbrados a pagar el precio por las cosas excelentes.
Ojala querramos cambiar nuestra mente, ya que este versiculo me lleva a pensar que, incluso aunque Dios no metiera su mano, nuestras propias actitudes, pueden bendecirnos para bien o maldecirnos para mal.
Suscribirse a Entradas [Atom]